Los problemas o conflictos son parte integrante de nuestras vidas. Es utópico pensar que todo ha de estar bien para que nosotros nos encontremos bien. Existe lo positivo y lo negativo como los dos polos de un continuo. Lo positivo no tiene porqué ser lo bueno ni lo negativo tiene porqué ser malo. Estos juicios no son la realidad.

El conflicto es parte del aprendizaje. Aprendemos por ensayo-error y aprendemos de las dificultades más de lo que imaginamos.

Características que definen a estas personas

Los escapistas suelen ser personas que tienden a presentar conductas de evitación o escape ante lo que ellos consideran problemas. Evitando las situaciones que consideran negativas creen que evitan la ansiedad a corto plazo. Pero lo que no saben es que con esta actitud solo apartan el malestar por un rato y la tendencia es que a largo plazo todo se complique más e incluso se llegue a generalizar a otros contextos de su vida.

Son personas con poca tolerancia a la frustración. Su tendencia a ser impulsivas hace que tengan poca capacidad de reflexión, omitiendo así dar espacios para poder valorar los problemas.

Suelen tener poca capacidad de desarrollo emocional. Les cuesta distinguir entre lo que es enfrentarse a un problema vs afrontarlo. Saben que dar la cara en los problemas lleva intrínseco poner sobre la mesa un grado de responsabilidad que puedan estar teniendo.

Son personas con poca capacidad del autoanálisis, tendentes al negacionismo, es decir, no reconocen dónde tienen sus áreas ciegas que les impide hacer una valoración del conflicto.

A nivel intelectual tienen poco desarrolladas las funciones ejecutivas: carecen de herramientas de toma de decisiones, por lo que hacer frente a un problema significa someterse ellos mismos a una presión muy difícil de gestionar.

Tienen características de inmadurez emocional, interpretando que sus vidas tienen que estar de la mano de un falso optimismo. Su autoestima está muy relacionada con que las cosas vayan bien. Su identidad pública tiene que ver con esto:

  • Trabajarse una fachada de vida perfecta, por el miedo a que su entorno social pueda juzgarles como poco triunfadores si están rodeados de problema.
  • La base de su vida es pensar que si todo va bien, opinarán que su vida es perfecta. En cambio, si conocen sus conflictos, ya no será tan triunfador. Por tanto, si evita las dificultades, éstas no existen.
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