FASES DE LA RELACIÓN CON UNA PERSONA NARCISISTA

Según la psicóloga clínica Pilar Guerra, las claves o fases para dectectar a una relación con una persona con trastorno narcisista de la personalidad son las siguientes:

1ª FASE – LOVE BOMBING

Aparece un día con mil flores o atenciones y escaleras hasta el cielo, prometiendo amor eterno. La pareja se lo cree, aunque su instinto le advierta con banderas rojas, que es un amor exagerado. La fase de LOVE BOMBING es un bombardeo de amor desmesurado al comienzo de la relación, que ejerce la persona con TRASTORNO NARCISISTA DE LA PERSONALIDAD (TNP) para atraer a su pareja de manera segura, sin la intención de profundizar en su ser interior algo más. Lo hacen por ellos, para nutrirse de su amor, no para nutrir a su pareja con el de ellos.

2ª FASE – DEVALUACIÓN

“Cuidado con decirle que le quieres. Puede que entonces deje de tener interés por ti”, advierte el instinto de la pareja, cuando ya un día la persona con TNP consigue sentirse amada. Pero al no hacer caso al instinto y decirle “te amo”, el cambio es radical. Ya está en sus redes. Es la denominada FASE DE DEVALUACIÓN, una manera de ningunear, de despreciar, de cosificar al otro, de no darle valor como persona. Su trastorno narcisista le impide valorar el amor fluido. No se quiere así mismo, no puede quererte a otro.

3ª FASE – REFUERZO INTERMITENTE

Cuando la pareja empieza a dudar de sus conductas, entra en DISONANCIA COGNITIVA, una manera de dudar sobre sus criterios. Pero generalmente la persona con TPN ya había entrado en la FASE DE REFUERZO INTERMITENTE. A veces premia, otras castiga. El/la narcisista no puede mantener una relación sana y querer igual todo el tiempo. Ni tan siquiera se puede soportar a sí mismo. No tiene la madurez suficiente para aceptarse, ¿cómo entonces va a aceptar a su pareja?

4ª FASE – TRIANGULACIÓN

Finalmente aparecen los celos, las sospechas de que la persona narcisista puede mantener relaciones con terceros. En la FASE DE TRIANGULACIÓN el miembro de la pareja aquejado por narcisismo necesita demostrar al otro que está constantemente en peligro. Necesitan su temor. Y, verdaderamente, la pareja está en peligro.

5ª FASE – DESCARTE

Esta fase puede sucederse de dos maneras. Por un lado, la situación llega a un extremo tal de malestar vital a todos los niveles, que la persona no narcsista, que tiene como principal característica ser empático, deja la relación de forma abrupta, con inseguridad y miedo; ha llegado a su límite, y se da cuenta que está enfermando psicológicamente. Por el contrario, puede suceder que sea el narcisista quien descarta, deja de tener contacto de manera abrupta, sin explicación. Generalmente ya tienen otra pareja en sus vidas.

6ª FASE – HOOVERING

El narcisista aparece de nuevo tras el descarte. Si se siente “abandonado”, va a volver a la fase de Love Bombing. Una vez conseguida de nuevo la atención tras un nuevo cortejo, vuelve a descartar. Necesita que su “orgullo” salga ileso de esta relación y posterior ruptura.

EMPATÍA VS NARCISISMO

En el amor es manida la afirmación de que los extremos se atraen. En el caso de las personas EMPÁTICAS y las personas NARCISISTAS parece que se cumple.

El empático, caracterizado por absorber las emociones de los demás haciéndolas suyas propias bajo ese halo de “salvador del mundo”, encuentra en la persona con trastorno narcisista, una obligación de hacerse cargo de todas y de cada una de las conductas inapropiadas que comienzan a pulular por la relación. La persona con trastorno narcisista, encuentra en el empático un suministro continuo de apoyo, comprensión, ayuda, hipervigilancia, generosidad y atención. Y justificación.

El problema radica en que la relación está en desigualdad. No son dos seres que se unan en sintonía a la aventura de vivir la vida. Es una relación basada en atender las necesidades de la persona narcisista, sus tiempos, sus ritmos, y lo más grave de todo, sus patologías y subpatologías que pasan desapercibidas en la sociedad porque aún casi nadie sabe identificar este trastorno en la pareja.

El empático, terapeuta gratuito del narcisista, sufrirá por estar al lado de una persona sin empatía que no sabe amarle de una forma sana y fácil. Se sentirá con la responsabilidad de hacer hueco en la relación con el fin de que haya sitio de sobra para que quepan el narcisista y su séquito de necesidades, olvidándose de las suyas propias. El empático desplegará su empatía para empatizar con lo imposible de empatizar. Entonces, el narcisista, que carece de empatía, encontrará en las conductas de empatía del empático el blanco fácil para comenzar a destruirlo poco a poco, muy sutilmente, sin prisa pero sin pausa.

Lejos de pretender culpabilizar o victimizar, estos hechos son hechos; ocurren. Son así. Es importante pedir ayuda si se identifican.

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